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    Canal Dirtenefe, respalda al periodista Jesús Cintora

    Un servidor de la informacion(periodista) debe al menos tener unas normas morales socialmente establecidas y unas sanas prácticas de decencia y rigor, en especial en el aspecto informativo. La honradez y la rectitud periodistica impide cometer actos delictivos, ilícitos o moralmente reprobables en una sociedad altamente necesitada de información, cansada de manipulación, falsedad, engaño y desinformación.

    A lo largo de la historia hemos tenido no pocos periodistas profesionales, que son un gran ejemplo de honestidad, seriedad y responsabilidad con su trabajo, hablamos de hombres y mujeres que se han dejado la piel, el sudor y su sacrifico, esquivado todo tipo de obstaculos como amenazas, censura, despidos, calumnias, agresiones, y para no ir muy lejos, arriesgando hasta su propia vida, otros no están para contarlo porque los han asesinado, sólo por decir la verdad o simplemente porque se comportan con prudencia y respetan las normas sociales, que establece la ética deontológica del periodismo que cada día va en decadencia.

    Cuando un individuo, dizque periodista, actúa y se comporta en diferentes situaciones con desinformación y no respeta las normas democráticas y sociales establecidas en una democracia, o en el contexto en el cual se halle, se dirá que ese individuo es un sicario de la información, que se destaca por su indecencia y por atentar contra un Estado de Derecho establecido por las normas democráticas de un país.

    La mayor parte de la sociedad no cree que la comunicación es verdad, sino que el periodismo forma parte de la politiquería, las élites que pagan la publicidad y de los dueños de esos medios afines a un partido político u otro. El periodista del siglo XXI no es más que un empleado de la industria de la información, un mero espectador de la encarnizada guerra mediática alimentada diariamente por el poder político y económico.

    Muchos consideramos que para los periodistas la palabra verdad significa fidelidad a los hechos sobre los que se informa. Otro es el sentido que le dan a la palabra verdad los manipuladores indecentes. Las palabras del periodista son las verdades humildes de los hechos de cada día, por eso sus verdades son provisionales, esto es, penúltimas palabras porque los hechos evolucionan y sobre ellos siempre habrá algo que agregar. Hoy la falta de conciencia de clase y de solidaridad que existe entre los profesionales de la información ha emplazado a los directores de medios a dar prioridad al periodismo basura. Ahí empieza de esos barros estos lodos, la cloaca y el sicariato periodístico en el mundo. Antes de finalizar este texto quiero hacer llegar con sinceridad mi gesto de solidaridad al extraordinario periodista, Jesús Cintora, al mismo tiempo agradecerle por decir siempre la verdad, al tiempo que te admiramos por su valentía y por estar siempre de pie con altura, un abrazo.

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